Nuestra historia
Un oficio aprendido por necesidad. Un negocio construido con disciplina. Una marca que lleva el nombre de quien hizo posible todo.
Paulina aprendió el oficio a los 18 años con las Siervas de San José, en Andahuaylillas. Lo aprendió por necesidad. Lo que sí tenía era disciplina: desde ese día no ha fallado una entrega. Su cliente en EEUU trabaja con ella desde 2014.

“He hecho todo lo posible y imposible para yo defenderme con este oficio.”
En palabras de la fundadora
1998
Aprende el oficio a los 18 años, con las Siervas de San José, en Andahuaylillas.
2001
Formaliza el negocio ante SUNAT. Desde aquí se cuentan los 25 años de oficio.
2014
El Ministerio de la Producción la elige entre las 10 mypes del país para Perú Moda. Ese mismo año empieza el cliente de EEUU con el que sigue trabajando hoy.
2026
La marca se formaliza como Awasqa Boni, a nombre de Paulina.
Manos que importan.
En el taller trabajan cerca de diez tejedoras de la zona, la mayoría madres. Pueden venir con sus hijos: el mismo trato que las religiosas le dieron a Paulina en 1998, ahora devuelto a su comunidad. No es un certificado. Es el trato que consideramos justo.
